Prueba: 2.000 kilómetros con la Canyon Aeroad de Alejandro Valverde

Siempre se ha dicho que una bicicleta aero no es para subir puertos. La Canyon Aeroad rompe este mito. De la multitud de bicicletas de carretera que he probado, ninguna me ha generado la sensación de felicidad que ésta.

Y es que, literalmente, estamos hablando de un avión. Se trata de una bicicleta que, sin dejar de ser cómoda, es rápida, ágil en el cambio de ritmo y, además, muy bella.

La Canyon Aeroad es la bicicleta con la que Alejandro Valverde se proclamó Campeón del Mundo de Ciclismo en Ruta en 2018.

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Canyon Aeroad

Racing, pero no incómoda

Llevo algo más de 2000km con ella en dos meses, y cada día me siento más cómodo y me gusta más, pese a que los colores pueden llegar a cansar.

Estéticamente me decanto por la versión en negro mate sin duda alguna, aunque el gris tiene su atractivo.

Lo primero que sentí al montarme por primera vez es que es la barra horizontal del cuadro es más larga que la de la polivalente Canyon Endurace que usaba anteriormente.

También tiene unas vainas más cortas que generan una postura racing bastante extraña en un principio. Pero no resulta incómoda para quien está habituado a rodar en carretera.

Sí es cierto que no creo que me hubiese sido tan agradable su uso hace años cuando empecé con el ciclismo de carretera, ya que la posición es bastante más inclinada que en una bici gran fondo, y por ello puede resultar más incómoda si no tienes el cuerpo adaptado a la carretera.

Una aero de la que no te cansas

La Canyon Aeroad tiene un cuadro de tipo aero. Puede recordar un poco a otras bicicletas súper ventas de este tipo como la Merida Reacto, la BMC Timemachine, o incluso un híbrido entre Specialized Tarmac y Venge. Pero siempre con unas líneas más elegantes, y sin bruscas aristas o tirantes demasiado finos.

Este cuadro está pensado, además de para ser aerodinámico, para el disfrute.

Cuando hablamos del disfrute del usuario, no hablamos de ir rápido, de batir PRs en Strava o pillar algún KOM. Hablamos de disfrutar mirándola, y sin llegar a cansarse de su aspecto.

Bicis como la Trek Madone pueden llegar a cansar a su dueño, dado lo agresivo de su diseño. En este sentido cabe mencionar los diseños de Pinarello, que generan tantos fans como detractores. Para gustos… cuadros de bici.

Sensaciones rodando con viento

El cuadro, como buen aero, reduce su grosor en el eje transversal, para llevar el material en el eje vertical, y poder así afrontar la resistencia al viento con mayor solvencia.

Precisamente este comportamiento frente al viento fue algo que me sorprendió. Yo nunca había probado una bici aero con mucho viento. Y lo cierto es que con rachas de más de 25km/h la sensación que produce el aire sobre cuadro y las ruedas de perfil alto es de irte al suelo.

Es cierto que pronto te acostumbras a rodar en esta circunstancia y no supone un gran problema cuando llevas unas cuantas rutas hechas, pero no deja de ser una sensación que impresiona al principio, y especialmente cuando el viento es lateral y aparece por sorpresa (por ejemplo al acabarse un muro).

Metiendo una aero por puertos de montaña

El modelo que he probado es la Canyon Aeroad CF 8.0 Di2. Viene montada de serie con el grupo completo Shimano Ultegra 8000 y frenos 8010. El cambio tiene un desarrollo 52-36 en los platos y 11-28 en el cassette.

La verdad que me encontrado muy cómodo, aunque el piñón de 28 dientes se puede quedar corto en rampas mayores al 10%.

Con esta bicicleta he subido en verano puertos duros, como El Acebo, El Connio, Bandujo, etc. Son carreteras de montaña que requieren de potencia en momentos puntuales del ascenso, pero sobre todo cadencia, y aquí el montaje de la Aeroad se queda algo corto. Nada que no se solucione con un cassette 11-30, el cual no requeriría de cambio de cadena.

El manillar más cómodo que he probado

Un componente que no me ha gustado es el cierre de la tija modelo S27. Siendo sinceros, genera problemas a la hora de fijarse con fiabilidad, ya que ésta se baja un poco si no llegamos al par de apriete del cierre de 5nm que nos indica el fabricante.

No olvidemos nunca aplicar grasa especial para tijas de carbono, ya que nos ayudará a evitar el deslizamiento de la misma así como los molestos crujidos.

Los que realmente me ha enamorado de este modelo es el manillar con potencia integrado Canyon H36. El agarre tanto abajo como sobre manetas es simplemente sensacional

Aunque sí se puede echar de menos una mayor superficie de agarre encintada en la cruz. En cualquier caso, me parece el manillar más cómodo que he probado.

El test de velocidad

Si he de destacar algo de esta Canyon Aeroad, sería la velocidad. Hablamos de incrementar la media de velocidad en torno a 2kmh.

Hasta que Canyon me cedió este modelo para su test, montaba una Canyon Endurace CF 8.0 Disc. Pocos días después de realizar el cambio por la Aeroad, decidí hacer una prueba de campo para evaluar cómo de rápida era.

El test de velocidad consitía en una ruta a una media de 140 pulsaciones, con unos 190W (según Strava) y 52 kilómetros de distancia recorrida con 650 metros de desnivel positivo acumulado.

El resultado fue el siguiente:

  • Con la Canyon Endurace: 26,4 km/h llevando unas ruedas de perfil 48mm y un peso total de 7,90 kg.
  • Con la Canyon Aeroad: 28,1 km/h llevando unas ruedas de perfil 62mm y un pso total de 7,30 kg.

Un punto extra de las bicicletas aero es su agilidad. Son sumamente reactivas, aunque no de inmediato. Una bici escaladora, como puede ser una MMR Adrenaline o la misma Canyon Ultimate, es muy muy ágil.

Con la Canyon Aeroad, según subes a bielas y aplicas potencia se lanza. Las aero no responden igual. Sin embargo, sí consiguen una muy buena velocidad en los siguientes 5-10 segundos tras el inicio del cambio de ritmo. Es una sensación extraña, pero realmente impactante.

Aero, pero polivalente

Siempre se dice: “¿Una aero para subir puertos? ¡Venga ya!”. Pues nada más lejos de la realidad. Los fabricantes conocen el mercado y a sus usuarios. Saben que el público objetivo valora el factor estético, pero quieren bicis para todos los terrenos, bicis polivalentes.

Es Canyon Aeroad lo es, salvo por lo exagerado del perfil de las ruedas que monta de serie (seamos serios, tampoco es dramático).

En las últimas semanas he subido con este modelo los puerto del Connio, La Cubilla, El Acebo, San Lorenzo y La Farrapona. Puertos con pendientes que llegan al 20%, y no me he quedado atrás.

Conclusiones sobre la Canyon Aeroad

Si lo tuyo solamente es subir puertos, la Canyon Aeroad probablemente no sea tu bicicleta.

Pero si buscas una bici rápida y polivalente, y la postura tipo racing no te resulta incómoda, esta bici te hará disfrutar aún más.

Es muy cómoda y muy muy rígida, y con las ruedas adecuadas -como las Nesta Volens 4.0 que recientemente hemos probado- se convierte en una bicicleta para afrontar cualquier puerto.

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Jorge come y bebe ciclismo 24/7, menos cuando ejerce de padre de familia, profesional de la creación de contenidos y marketing digital o está montando en bici.

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