Isra García: “Practico triatlón porque intelectualmente me hace crecer una barbaridad”

Isra García se dedica profesionalmente al marketing y la publicidad. Pero desde 2010 compagina esta actividad con el triatlón, un deporte al que llegó “por casualidad y un poco de inconsciencia” pero que le ha cautivado hasta el punto de plantearse retos de ultrafondo como el que realizó en 2014, cuando se marchó a Estados Unidos para completar del tirón 573 kilómetros desde Fairfield (California) al desierto de Black Rock City, donde se celebra el festival Burning Man. Toda una aventura combinando bicicleta, natación y carrera a pie sin descansar con el objetivo de recaudar fondos para la construcción de una escuela de música en Sudáfrica. Superar el desafío Burning Man Quest ahora le ha hecho pensar en nuevos retos para 2015.

En 2014 completaste el Burning Man Quest -573 kilómetros a pie, a nado y en bicicleta sin dormir-, ¿tienes pensado algún otro reto de ultrafondo para 2015?

Definitivamente, sí. Nunca había hecho una prueba con el objetivo de recaudar fondos, pero ésa es la motivación que me llevó a hacer el Burning Man Quest y quiero hacerlo de nuevo por una causa benéfica. Voy a hacer dos pruebas de ultrafondo: una en Colombia en junio o julio por la Fundación María José, que trabaja con niños que padecen cáncer. La otra será en Chile en noviembre gracias a Crepita por Chile, que es una fundación que combate contra la violencia de género y el maltrato a menores.

¿Cómo le da alguien que no es atleta profesional por marcharse a Estados Unidos a intentar hacerse 573 kilómetros del tirón?

Por un cambio positivo, por seguir viviendo la vida en exceso y por ver cómo lo que haces tiene un impacto positivo en otras personas. Teníamos un viaje preparado para ir a Burning Man y dije: “¿Por qué no entrelazamos las dos cosas?”. Este año he crecido mucho deportivamente, cuidando la alimentación gracias al Doctor Juan Rubio. No sabes la máquina que puede llegar a ser nuestro cuerpo si lo cuidas bien. He ganado mucha consciencia en el deporte y en la alimentación y eso me ha ayudado mucho. Pero en el fondo yo soy un mequetrefe, cualquier persona lo puede hacer.

“No nos engañemos: cuando consigues un ultraman, y otro, y otro, lo que más tienes no es superación, sino ego”

Tú ya hiciste un Ultraman, ¿tan corto se te hizo que quisiste hacer el Burning Man Quest?

Cuando acabé el ultraman dije “¿qué hago ahora?”. No tenía ni idea, no tenía motivación, no estaba realmente inspirado. Yo en 2010 no había montado en una bici de carretera en mi vida ni nadaba más de 200 metros. Y llegué a completar un ultraman. Cuando lo consigues es cuando te planteas qué es lo siguiente. ¿Otro ultraman? ¿Y luego otro más? Siempre puedes hacer más, pero eso no es superación, sino ego. Cuando haces este tipo de cosas lo que más tienes es ego, por eso hay que ceder el mérito del éxito al equipo y encontrar una motivación. En julio de 2014, cuando me contaron la idea de la ONG Bridges for Music, que estaban en una campaña crowdfunding para recaudar fondos para construir la primera escuela de música e innovación infantil en Sudáfrica, me dije: “¡vamos a ello!”. Eso fue lo que me motivó a hacerlo.

Isra García

En cuanto al reto en sí, ¿cómo fue la experiencia del Burning Man Quest? ¿Qué fue lo más duro?

Fue una experiencia impredecible, desconcertante, intensa, en ocasiones estresante pero al mismo tiempo estimulante, vibrante e increíble. Nos enfrentamos a algo que nadie había hecho. Nadie del equipo había recorrido las carreteras. No habían mapas, ni planos, ni estadísticas, ni perfiles. No sabíamos a lo que nos enfrentábamos. Hubo momentos crispantes, encontronazos con el equipo porque nunca sabíamos qué iba a pasar, fue una completa aventura. Lo más duro fue que no había una meta, no había gente aplaudiéndote, ni medallas, ni ningún título que dijera “soy Burning Man Quest”. Pero no es necesario. No lo hacíamos por el reconocimiento, sino por un cambio positivo. Lo más gratificante es saber que lo que estás haciendo va a ayudar a personas desfavorecidas con situaciones desfavorables.

“Hacer deportes de ultrafondo me ha hecho crecer como persona y como profesional. Se lo recomiendo a todo el mundo”

La recaudación fue para financiar la construcción de una escuela de música en Sudáfrica. ¿Es el triatlón una buena fuente de financiación para causas benéficas?

Yo creo que es la bomba. El deporte es una magnífica herramienta para el cambio, es un gran canalizador de cambio porque inspira y transmite unos valores humanos increíbles: espíritu de equipo, liderazgo, respeto, dignidad…

¿Crees que a medio plazo veremos más retos de ultrafondo con carácter benéfico?

Sí, de hecho ya los hay. Conozco a personas como Víctor Cerdá, que es un valenciano que hizo el camino de Imelsa, que consiste en coronar todos los picos de la Comunidad Valenciana en apoyo de la Federación Española de Enfermedades Raras. Ha sido uno de los pioneros en la Comunidad Valenciana. También a Josele Ferré, que competía y llevaba a su hija en carro para ayudar a la investigación del síndrome de Rett. Cinto Ajram también hizo un trail para recaudar fondos para personas con poco recursos. Muchos grandes desconocidos lo han hecho y lo siguen haciendo porque es una causa noble. Desgraciadamente también hay otra cara y algunos pocos lo hacen por oportunismo y por ganar reconocimiento.

¿Cómo comenzaste a practicar deporte de fondo?

Por inconsciencia. Recuerdo en diciembre de 2010 una apuesta con Octavio Pérez, amigo mío y que ha sido mi entrenador durante años, que me comentó: “Oye, “hacemos un medio Ironman?”. Y con un grado de ignorancia a la altura de mi ilusión dije que sí, pero sin saber ni siquiera lo que era. Me metí en una aventura increíble. Yo no soy bueno en ninguna de las tres modalidades, yo hago este deporte porque intelectualmente me hace crecer una barbaridad. Como persona y como profesional, mucha de la la culpa de lo que he crecido desde 2011 la tienen estas aventuras en las que me meto. Cuanto más grande es el reto, más grande es el aprendizaje. No tiene nada que ver con el ego o con la prepotencia, tiene que ver con crecer, con saborear el momento, con vivir una experiencia que nunca olvides con tus mejores amigos. Yo se lo recomiendo a todo el mundo aunque no esté preparados.

“Hacer ultrafondo es más una cuestión mental que física; no depende de si estás preparado físicamente, sino de si estás dispuesto a hacerlo”

¿Cómo compaginas los entrenamientos y las competiciones con tu trabajo?

Con los años he ido desarrollando mi propio método, que lo llamo ultraproductividad. Antes de hacer Ironman trabajaba una media de 12 ó 13 horas al día y entrenaba 3 horas. Cuando hice el Ironman me di cuenta de que no podía trabajar trece horas, entrenar tres y dormir sólo cuatro o cinco horas. Hubo un momento que mi cuerpo no daba más de sí, así que reduje a 8 horas mi jornada laboral, eliminando una serie de hábitos que no eran productivos. El siguiente reto vino cuando me preparé para el Ultraman, para el que necesitaba muchas más horas de entrenamiento. Empecé a crear hábitos específicos y aprovechaba las grandes distancias de entrenamiento en bici o de correr para hacer llamadas a clientes. Es cuestión de aprovechar el tiempo. He pasado a hacer en 4 horas lo que antes me llevaba 12 ó 13. Me parece graciosa la gente que dice que no tiene 30 minutos para correr. Todo el mundo cree que para él es más difícil que para el resto. Pero no es así. Es sexy estar ocupado, es cultural… Yo nunca voy ocupado, siempre tengo hueco para lo que me importa, y si no me importa digo que no.

Isra García

¿El atleta de ultrafondo nace o se hace? ¿Hay que estar hecho de una pasta especial para completar pruebas de este tipo?

Se hace con tenacidad, con trabajo duro. Aplicas la fórmula del éxito de 10.000 horas de trabajo y 500 pruebas y ya tienes atleta de ultrafondo. Yo soy justamente todo lo contrario a estar hecho de una pasta especial, podría decirse que yo soy todo un anti atleta de ultrafondo, o lo era. Si eres cabezón puedes conseguir prácticamente lo que te propongas. No depende de si estás preparado, sino si estás dispuesto a hacerlo. Es más una cuestión mental que física, yo no tengo un gran físico, soy cabezón.

¿Es necesario gastarse mucho dinero en material deportivo para practicar triatlón y deportes de fondo?

Yo creo que no. Aquí hay otra pregunta: “¿Cómo de pretencioso eres para hacer triatlón?” Si eres muy pretencioso te tendrás que gastar millonadas. Si lo que quieres es divertirte, disfrutar y competir, no te hace falta tener la mejor bici del lugar. Hay gente que no practica estos deportes porque no tiene el dinero para comprar equipamiento y les supone una barrera de entrada. Plataformas como Tuvalum ponen ese privilegio al alcance de todos. Democratizas más aún la posibilidad de que todo el mundo pueda hacer deportes que son caros. Me parece fantástico.

¿Cuál es el reto deportivo que te gustaría completar alguna vez en tu vida?

No sé si es reto deportivo, pero me gustaría recorrerme el mundo entero. Me encantaría dar la vuelta al mundo sin ningún tipo de prisa, sin estrés, sin mapas. Solo con un billete de ida y dejándome llevar.

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