MARCANDO EL RITMO A LA SOSTENIBILIDAD

El actual modelo de producción

de bicicletas y gestión de los recursos para fabricarlas busca potenciar un consumo a corto plazo y está llevando al planeta a una situación insostenible.

Y esto debe llegar a su fin. No podemos seguir usando y tirando hasta el infinito porque estamos agotando nuestros recursos naturales.

Conseguir retos no debería estar reñido con ser responsables. Nuestro modelo se basa en la economía circular y en alargar la vida útil de las bicicletas.

Nuestro planeta es nuestro único hogar y creemos en un nuevo modelo de sociedad que utilice y optimice los materiales y residuos, dándoles una segunda vida.

La reutilización de bicicletas supone un alivio para la naturaleza y permite el desarrollo sostenible, gracias al diseño de las bicicletas, desde la primera pieza hasta la última pueden reutilizarse o reciclarse una vez terminada su vida útil.

En la naturaleza no existen la basura ni los vertederos: todos los elementos cumplen una función de manera continua y son reutilizados para su aprovechamiento en diferentes etapas.

¿FABRICAR, USAR Y TIRAR? NO, REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR

La economía circular es la base de nuestro proyecto, cada vez que compras o vendes una bicicleta de segunda mano, supone estos beneficios:

Extiende la vida útil de los productos

La economía circular permite extender la vida útil de los productos y dotarlos de una segunda vida.

Protege al medioambiente

Reduce emisiones, minimiza el consumo de recursos naturales y disminuye la generación de residuos.

Fomenta la economía social

Fomenta modelos de producción basados en el intercambio entre iguales.

Evita la generación de nuevos residuos

Extender el ciclo de vida de los productos, facilita las reparaciones, la reutilización y la refabricación.

MEMORIA DE SOSTENIBILIDAD

El actual modelo de producción de bicicletas y gestión de los recursos para fabricarlas busca potenciar un consumo a corto plazo y está llevando al planeta a una situación insostenible.

Nuestro planeta es nuestro único hogar y creemos en un nuevo modelo de sociedad que utilice y optimice los materiales y residuos, dándoles una segunda vida. La reutilización de bicicletas supone un alivio para la naturaleza y permite el desarrollo sostenible, gracias al diseño de las bicicletas, desde la primera pieza hasta la última pueden reutilizarse o reciclarse una vez terminada su vida útil.

Si analizamos el impacto medioambiental de la bicicleta como medio de transporte, a estas alturas no quedan dudas de que se trata de la solución más eficiente y sostenible en los desplazamientos cortos urbanos. 

La huella de carbono de cualquier vehículo no se limita a su uso, sino también a su fabricación. Fabricar una bicicleta de uso urbano con cuadro de acero y un peso de entre 17 y 20 kilos genera 96 kilos de CO₂. Sin embargo, una de carbono, puede emitir hasta 3 veces en todo su ciclo de vida. Por supuesto, las emisiones no lo son todo cuando se trata del impacto ambiental de una bicicleta y hay muchos más matices en el debate sobre qué material es más respetuoso con el medio ambiente. 

En términos de emisiones, recientes estudios confirman que una bicicleta de aleación podría ser la mejor opción para el medio ambiente. Nosotros trabajamos para dar una nueva vida a estas bicicletas, con una estrategia que fomente el uso de la bicicleta (reutilización) como vía para reducir el cambio climático, debe incluir, por tanto, la economía circular. En definitiva, debemos asegurar que la cadena de suministro asegure la calidad del servicio (en temas ambientales y sociales), asegurando así la correcta gestión de los residuos generados y de aquellas bicicletas cuya vida útil finalice.