Probablemente, después de la vivienda y el coche, la compra de una bicicleta es una de las decisiones más importantes y complicadas para un ciclista. No se trata solo del precio; intervienen muchos otros factores como la geometría del cuadro, los componentes, la talla, el tipo de uso que se va a hacer y las rutas disponibles en la zona donde vives. Ya sea que estés buscando bicicletas de montaña para tus aventuras por senderos y caminos difíciles, o bicicletas de carretera para rodar largas distancias en asfalto, la elección no es sencilla. Además, a diferencia de otros productos, como unas gafas de sol o unos calcetines que puedes cambiar fácilmente si no te gustan, la compra de una bicicleta es una inversión a largo plazo.
Un ciclista suele comprar una bicicleta para usarla de forma regular, a menudo cada fin de semana o incluso varias veces a la semana. Por esta razón, el proceso de elección debe ser cuidadoso. A ello se suman las visitas a distintas tiendas, la comparación de marcas, modelos y precios, lo que convierte la compra en una experiencia similar a la de adquirir un coche. Las tiendas de bicicletas suelen contar con una oferta limitada, con solo 2 o 3 marcas disponibles. Por este motivo, muchos ciclistas recurren a Internet, donde pueden encontrar una amplia oferta de bicicletas de montaña y bicicletas de carretera, nuevas o de segunda mano, a precios más competitivos. Sin embargo, comprar una bicicleta de segunda mano en línea añade complejidad y varios riesgos que es importante tener en cuenta.
Principales riesgos entre particulares
Comprar una bicicleta de segunda mano por Internet puede ser complicado e incómodo. Si decides comprarla a un particular, el proceso suele incluir la necesidad de hacer kilómetros para ver distintos modelos.
Además, si el vendedor se encuentra lejos, tendrás que coordinar el envío y el pago. Y, aunque te la envíen, nunca sabrás el estado real de la bicicleta hasta que la recibas y empieces a usarla.
Una de las mayores preocupaciones es saber si la bicicleta es robada o si el vendedor está ocultando algún daño. A veces, el vendedor asegura que la bicicleta está en perfecto estado, pero ¿cómo puedes comprobarlo realmente?
Además, si envías el dinero por transferencia, ¿qué pasa si el vendedor no te envía la bicicleta? O si la bicicleta llega, ¿y descubres que tiene daños ocultos? Es una situación incómoda y arriesgada.
En muchos casos, el comprador tiene que confiar en la palabra del vendedor. Aunque este sea honesto, no siempre puede conocer el estado real de la bicicleta. Incluso las bicicletas que parecen estar en buen estado pueden tener daños ocultos que solo un mecánico especializado podría detectar.
La mayoría de los sitios web y aplicaciones de segunda mano no inspeccionan los productos que venden. Esto aumenta la probabilidad de que se comercialicen bicicletas robadas, falsificaciones o componentes en mal estado.
Estas plataformas cobran al vendedor por publicar el anuncio o por darle mayor visibilidad, pero no ofrecen ninguna inspección para garantizar la calidad del producto. En caso de problemas con la transacción, el proceso de reclamación puede ser complicado y poco confiable.
Por eso, si vas a comprar una bicicleta de segunda mano por Internet, te recomendamos siempre asegurarte de contar con algún tipo de garantía sobre el estado de la bicicleta. Es similar a comprar un coche: aunque todo parezca bien a simple vista, la fiabilidad solo la tendrás si un profesional lo revisa.
En Tuvalum, nos encargamos de todo el proceso para que puedas comprar tu bicicleta usada con total seguridad. Te garantizamos que recibirás una bicicleta en buen estado, sin preocupaciones sobre el pago, el envío o la calidad del producto. ¡Nosotros lo gestionamos todo por ti!
Consejos para una compra segura
Si vas a comprar una bicicleta de segunda mano por Internet la principal recomendación es tener algún tipo de garantía sobre el estado de la bicicleta. Es como comprarte un coche, puedes echar un vistazo y que todo parezca que está bien, pero la realidad es que nunca vas a estar 100% seguro de su estado si no lo revisa un mecánico. Y lo último que quieres es salir con tu bicicleta y que a los 10 kilómetros de ruta notes que hace un ruido raro al frenar, que el cambio no va fino o que la dirección gira mal.
1- Compra en sitios que ofrezcan una certificación mecánica
El ejemplo anterior es algo que sucede con mucha frecuencia, por eso el principal consejo es siempre comprar una bicicleta de segunda mano que tenga algún tipo de certificación mecánica para descartar daños ocultos. Por eso en Tuvalum revisamos todas las bicicletas usadas para comprobar su estado, verificar que se encuentra en el estado descrito por el vendedor en su anuncio y hacerle una puesta a punto general del sistema de transmisión y frenado. De esta forma tienes la garantía de que un mecánico profesional la ha certificado para tu tranquilidad. Es lo que nos diferencia de otras webs y aplicaciones móviles de anuncios de segunda mano.
2- Asegúrate de que no estás comprando una bicicleta robada
Muchas aplicaciones y webs de segunda mano que no inspeccionan físicamente los productos que se venden y es fácil que se produzcan transacciones de bicicletas robadas. Si no tienes constancia de que esto no es así, al cabo de unos meses puedes acabar teniendo un problema con la policía y el vendedor ha desaparecido. Por eso en Tuvalum cuando revisamos una bicicleta tomamos nota del número de serie. De esta forma evitamos la venta de bicicletas robadas y falsificaciones. Gracias a nuestro sistema hemos ayudado a recuperar bicicletas robadas. Si compras una bicicleta usada por tu cuenta asegúrate de que tiene el número de serie visible. Esta referencia, equivalente al número de bastidor de los coches, suele indicarse en la parte baja del pedalier. Si el número de serie está borrado o se ha eliminado esa pegatina es un indicativo para no fiarse.
3- No te dejes seducir por el precio
Aunque compres una bicicleta en función del presupuesto de que dispongas, es importante que tu elección entre una u otra no dependa exclusivamente del precio. A menudo nos dejamos seducir por la posibilidad de haber encontrado una ganga en el mercado de segunda mano y olvidamos que a veces lo barato nos puede salir caro. A la hora de elegir qué bicicleta comprar es importante que tengas en cuenta el uso que le vas a dar a la bicicleta y cuánto valor puede perder a lo largo del tiempo. Quizás estés buscando tu primera bicicleta de montaña y puede que dentro de 6 meses descubras que el mountain bike ya no te gusta. O has mejorado tanto tu nivel en ese tiempo que vas a necesitar cambiar de bicicleta por otra de una gama superior. En ambos casos tendrás que venderla y es bueno comprar ahora algo que puedas amortizar dentro de 6, 12 ó 18 meses en el caso de que necesites revenderla.
4- No compres una bicicleta con componentes desactualizados
Algunas bicicletas de segunda mano que se venden en Internet tienen componentes que están desactualizados o van a estarlo pronto y es muy probable que dentro de unos meses te cueste amortizarla en caso de reventa. En Tuvalum recomendamos que, salvo que busques una bicicleta de gama baja, no compres bicis con cassettes de 10 velocidades o menos. Es preferible gastar un poco más en un cambio trasero de 11 ó 12 velocidades, que es lo que más demanda el mercado. En ciclismo de carretera también es preferible comprar una bicicleta con cambio Shimano 105 o superior, o su equivalente en SRAM o Campagnolo. Las bicicletas con grupos de cambio de gamas más bajas se revenden peor y pierden más valor con el paso del tiempo. En caso de duda también te recomendamos elegir una bicicleta con frenos de disco en lugar de frenos de zapata. En ciclismo de montaña, elige mejor una bicicleta con ruedas de 29” -salvo que quieras practicar enduro o descenso, donde las bicicletas con ruedas de 27,5” ofrecen buen rendimiento-. No compres una bicicleta con ruedas de 26”. Si entra dentro de tu presupuesto, elige una bicicleta con transmisión monoplato.
5- La antigüedad es importante ante una posible reventa
Si compras teniendo en cuenta una posible reventa de la bicicleta en el futuro, recomendamos comprar una bicicleta con menos de 5 años de uso si es de mountain bike y con menos de 7 si es de carretera. De esta forma te será más sencillo amortizarla en una futura reventa que si se trata de una bicicleta de 8, 9 ó 10 años. Además, tendrá componentes más actuales y su estado de mantenimiento probablemente también sea mejor.
6- Ten en cuenta el tipo de rutas que vas a hacer con la bicicleta
Vas a comprar una bicicleta de montaña y dudas entre dos opciones que tienen un nivel de equipamiento similar: una cuesta 1.000 euros y otra 1.200 euros. ¿Con cuál te quedas? Esta duda es muy frecuente y en muchas ocasiones se comete el error de resolverla en función del precio. Es muy importante que antes de acudir al mercado sepas muy bien qué tipo de uso vas a hacer con la bicicleta, porque no es lo mismo comprarte una mountain bike en una zona donde las rutas que vas a hacer son de enduro a comprártela si vives en una zona de sendas tranquilas con pocas exigencias técnicas. No todas las bicicletas son iguales y dentro de un mismo segmento existen diferentes modalidades y geometrías de cuadro adaptadas a un tipo específico de uso. Si compras una bicicleta de montaña es importante que sepas si las rutas que vas a hacer son de tipo cross-country, trail o enduro. Si compras una bicicleta de carretera también debes conocer las diferencias entre una bici de gran fondo, escaladora o de tipo aero. Recuerda que la bicicleta que compres la vas a usar cada fin de semana durante los próximos 12, 18 o 24 meses.
7- No expongas tus datos personales
Cuando compras por Internet en una tienda online, como por ejemplo Amazon, tienes la seguridad de que tus datos de pago, tus datos personales de contacto o tu dirección son procesados de manera segura. Sin embargo, cuando negocias con un vendedor particular en un foro o el chat de una página web corres el riesgo de que ese vendedor desconocido tenga acceso a tus datos: tu email, tu teléfono, el número de cuenta desde donde le haces el pago por transferencia, la dirección donde te va a enviar la bicicleta… En Internet cada día nos exponemos a intentos de estafas y ofrecer nuestros datos a cualquier desconocido conlleva el riesgo de que puedan ser usados para realizar phishing. Por eso cuando compras en Tuvalum tienes la seguridad de que tus datos personales no los tendrá ningún vendedor particular. Tu dirección de envío será confidencial y sólo la conoceremos nosotros y la agencia de transporte. Y tus datos de pago están encriptados por protocolos de seguridad.
Comprobaciones básicas que debes hacer a una bicicleta usada antes de comprarla
En Tuvalum certificamos las bicicletas usadas para comprobar su estado y hacer una puesta a punto antes de enviársela al comprador. Pero si vas a comprar una bicicleta por tu cuenta y prefieres quedar con el vendedor para verla en persona, te recomendamos que hagas unas comprobaciones básicas:
Inspección visual: comprueba el pedalier y la tija
Una inspección visual es imprescindible para descartar la posibilidad de que el cuadro tenga fisuras, grietas o golpes que hayan dañado la estructura y puedan comprometer su uso seguro. Buscar fisuras en un cuadro parece fácil, pero hay tres zonas que con frecuencia la mayoría de compradores olvidan revisar y es importante mirarlas con detalle, especialmente si vas a comprar una bicicleta de carbono. Comprueba que la parte baja del pedalier, y en especial la zona donde se colocan las bielas, no tiene ninguna grieta o fisura, por pequeña que sea. Fíjate también en la abrazadera que sirve para fijar la tija del sillín al cuadro, a menudo se producen fisuras en esa zona del cuadro por un exceso de apriete de esta pieza. Si la bicicleta tiene un portabidón, comprueba que los tornillo que fijan este accesorio al cuadro no hayan provocado una grieta en el carbono.
Comprobación de holguras: ruedas, dirección y pedalier
Comprueba que las ruedas giran de manera uniforme sin oscilaciones; un exceso de holgura puede significar un problema de los rodamientos o del buje de la rueda y supondrá un coste extra de reparación si es necesario sustituir piezas. Fíjate también que el manillar gira suavemente sin holguras en la dirección. En el pedalier también son frecuentes las holguras en las bielas, a veces es una incidencia que se arregla simplemente engrasando y apretando de nuevo las bielas pero en otras ocasiones puede ser reflejo de un daño grave en el pedalier. Y reparar un pedalier no es barato.
Comprobación de transmisión: cambia sin saltos ni tirones
Es importante que todas las marchas cambien de manera sincronizada sin dar saltos ni tirones. Si al accionar el mando de cambio se producen saltos puede deberse a varios factores: que el desviador esté desajustado, que la cadena haya agotado su vida útil, que el cableado esté destensado y necesite ser sustituido o que sea necesario reemplazar alguna pieza de la transmisión.
Comprobación de frenos: no emite ruidos ni vibraciones
Otro sistema mecánico que debes comprobar son los frenos. Asegúrate de que al accionar la maneta de freno ésta no llega hasta el final de su recorrido; si esto sucede es muy probable que necesites hacer un cambio de líquido de frenos (si lleva frenos de disco hidráulicos) o un cambio de cableado (si son frenos mecánicos o de zapatas). También es importante comprobar que la bicicleta frena de manera efectiva sin emitir ruidos extraños ni vibraciones. Con una sencilla inspección visual puedes comprobar si las zapatas han llegado al final de su vida útil o si los discos de freno tienen surcos y han perdido grosor, señal de que deberás cambiar los consumibles de freno.
Comprobación de la suspensión: bloquea en todas las posiciones
En una bicicleta de mountain bike la suspensión es uno de los elementos mecánicos más sensibles, ya que su reparación o la sustitución de sus piezas conlleva un gasto económico importante. Por eso es importante que compruebes que la horquilla de suspensión no pierde aceite y que las barras no están rayadas. También debes verificar que el bloqueo de la suspensión funciona correctamente en todas las posiciones.
Diagnóstico del motor y la batería
Si vas a comprar una bicicleta eléctrica, pide siempre un diagnóstico del estado del motor y la batería. Es importante comprobar el ciclo de cargas que se le ha hecho. Asegúrate de que el motor no está deslimitado. En la Unión Europa las bicicletas eléctricas no pueden superar los 25 kilómetros por hora de velocidad usando únicamente la asistencia del motor, de lo contrario entrarían en la categoría de ciclomotores. Algunos bikers deslimitan el motor para que la fuerza que entrega la asistencia eléctrica supere esta velocidad. Al hacerlo reducen considerablemente la vida útil del motor y las batería. Si compras una bicicleta eléctrica que ha sido manipulada para deslimitar el motor corres mayor riesgo de avería y sustituir un motor o una batería no es algo barato. Todas estas comprobaciones te ayudarán a descartar daños graves, aunque no te previene de descartar otros daños ocultos que pueda tener la bicicleta. Al igual que sucede con la compra de un coche, para estar 100% seguro de su estado de desgaste y uso es preciso que la bicicleta sea revisada por un mecánico profesional.