Tres aspectos básicos que debes cuidar en el mantenimiento de tu bicicleta

Tres aspectos básicos que debes cuidar en el mantenimiento de tu bicicleta

Mecánico revisando una bicicleta en taller de bicicletas

Los triatletas, ciclistas y bikers suelen dedicarle mucho tiempo, esfuerzo y dinero a su preparación física. Gimnasio, sesiones de resistencia, ejercicios de fuerza… Sin embargo muchos de ellos cometen el error de no dedicarle la misma atención a su herramienta principal: la bicicleta.

Descuidar el mantenimiento de una bicicleta de carretera, de montaña o de triatlón influye directamente en su vida útil. Una ‘cabra’ cuidada tendrá un uso mucho más prolongado que otra a la que no se le ha prestado ningún caso. Por eso aquí os contamos tres funciones de mantenimiento básicas que todo ciclista y triatleta debería realizarle a su bicicleta.

Engrasar la cadena y transmisiones

La cadena, los piñones y los platos cogen polvo, suciedad y óxido que afectan a su funcionamiento y reducen su correcto funcionamiento, especialmente si se trata de una bicicleta de montaña. Además, debido a la fricción entre las distintas piezas, pueden desgaatarse si no están bien lubricadas. Por eso es fundamental limpiar y engrasar de manera regular la transmisión de tu bicicleta.

No es una labor complicada ni requiere que desmontes ningún elemento. Simplemente basta con tener los productos adecuados y aplicarlos convenientemente. Un error que muchos ciclistas y triatletas cometen es no desengrasarla primero. Es fundamental hacerlo para eliminar cualquier resto de polvo y suciedad, ya que de lo contrario ésta quedará adherida a la cadena y los piñones cuando se le aplique la grasa.

Comprobar la presión de las ruedas

Antes de salir a hacer 100 kilómetros con tu MTB o una larga sesión de entrenamiento en carretera, comprueba la presión de los neumáticos. Rodar con una presión inadecuada afecta a la adherencia, la capacidad de frenado y, especialmente, al desgaste tanto de la cubierta como de la llanta. Un error frecuente es inflarlas a ojo hasta que la rueda esté dura al tacto. Utiliza un medidor de presión para comprobar que estas hinchando las ruedas a la presión correcta. Los fabricantes de cubiertas suelen indicar en el lateral de la misma la presión recomendada, aunque este valor es orientativo. Debes adaptar la presión al tipo de terreno por el que vayas a rodar y a tu peso.

Mantener la bicicleta limpia y seca

Suena a perogrullo, pero muchos ciclistas y triatletas descuidan la limpieza de su bicicleta y, en el caso de los bikers de MTB, a veces se pone mucho empeño en bañarla a conciencia para eliminar el barro pero no se seca convenientemente. La humedad es uno de los peores enemigos para el mantenimiento de los diferentes elementos que componen la bicicleta. Por eso es necesario que esté siempre limpia y seca.

En la mayoría de los casos un trapo húmedo y un paño seco son suficientes. En el caso de tener suciedad persistente, será necesario lavar la bicicleta con mayor intensidad con agua caliente. ¡Y no te olvides de secarla por completo! Si no lo haces, en invierno es posible que algunos elementos se congelen con el agua que quede adherida a ellos, como por ejemplo el cable de los frenos. Una toalla, un secador de pelo o un compresor de aire te ayudarán a secar la bicicleta. También puedes usar un espray o cera especial de bicicletas para encerar el cuadro. De esta forma se mantendrá como el primer día durante más tiempo.

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