Tour de Francia: Diez equipos para la historia
Tour de Francia 1959

Tour de Francia: Diez equipos para la historia

El Tour de Francia siempre estuvo vinculado a las marcas comerciales. Ya desde sus inicios sus ciclistas eran patrocinados a nivel personal, pero el deseo de Henri Desgrange de que la carrera fuese un gran reto individual hizo que la historia de los equipos del Tour, estructurados en torno a un líder y trabajando a nivel colectivo por los objetivos, no comenzase hasta 1930, entonces con la fórmula de las selecciones nacionales.

Tras ese período los equipos comerciales tomaron el relevo y las marcas encontraron el trampolín ideal para darse a conocer, a base de lucir en el maillot de los grandes campeones.

Hemos seleccionado diez de las escuadras que más han marcado el Tour de Francia a lo largo de su historia, por palmarés y por ganarse un hueco en la memoria de los aficionados.

Peugeot

Raymond Delisle
El ciclista francés Raymond Delisle, del equipo Peugeot, durante el Tour de 1976 (Imagen: René Milanese, Creative Commons)

El equipo ciclista Peugeot ostenta la vitola de ser el más longevo y laureado de la historia del Tour de Francia, con una trayectoria que abarca de 1904 a 1989. Participó en un total de 36 ediciones y sus corredores ganaron en diez ocasiones la clasificación general, sumando un total de 123 victorias de etapa, un palmarés en consonancia con lo que representó la marca del león en el ciclismo, incluso antes de que naciera el Tour.

Su fundador, Armand Peugeot, empezó a fabricar bicicletas y triciclos en 1886 y diez años después la producción ya superaba las 9.000 unidades anuales, cifra que fue creciendo hasta el punto de convertir a la marca en el principal suministrador de bicicletas del ejército francés y de la gran cantidad de carreras ciclistas que ya se organizaban en Francia a finales del siglo XIX.

Con esas credenciales Peugeot fue una marca que dejó huella en el Tour de Francia ya desde sus inicios en 1903, comprendiendo que la promoción de sus productos tenía que pasar necesariamente por patrocinar carreras y corredores, lo que se tradujo en la creación de un equipo de competición a partir de 1904.

Como quiera que en aquellos primeros Tours no se permitía correr en equipo, siguiendo la idea del patrón Henri Desgrange de convertir la carrera en un reto individual despojado de toda ayuda externa, Peugeot empezó por patrocinar ciclistas a título individual, y de ese elenco salieron varios de los campeones que dominaron el palmarés del Tour de Francia hasta la Primera Guerra Mundial: Louis Trosellier (1905); René Pottier (1906); Lucien Petit Breton (1907 y 1908) y Philippe Thys (1913 y 1914) ganaron el Tour para la marca del león, en un dominio que fue especialmente abrumador en 1908, cuando sus corredores ganaron todas y cada una de las 14 etapas de aquella edición, con Petit Breton (5) y François Faber (4) a la cabeza.

El dominio de los corredores de Peugeot reapareció tras el paréntesis de la Primera Guerra Mundial, con el triunfo del escalador Firmin Lambot en 1922, y una cosecha de 18 victorias de etapa entre esa edición y la de 1923. Fue la manera de superar la crisis de posguerra, en la que la marca tuvo que formar un consorcio durante tres años con otras escuadras para sobrevivir, bajo el nombre de La Sportive.

Cuando en 1930 el Tour de Francia decidió abrir la competición a los equipos, lo hizo a través de selecciones nacionales, con lo que la visibilidad de las marcas comerciales, tal y como hoy la conocemos, no llegó hasta 1962. Peugeot abrió a partir de ese año una segunda época dorada, en la que la marca revolucionó su imagen con la creación del mítico maillot ajedrezado en blanco y negro, diseño que también trasladó a sus bicicletas.

El gran Eddy Merckx corrió con Peugeot en 1966 y 1967, logrando victorias de gran prestigio, como dos Milán – San Remo, la Flecha – Valona y la Gante – Wevelgem, además de etapas en el Giro de Italia y la París Niza, entre otras muchas carreras. No obstante, el belga no llegó a correr el Tour de Francia con el equipo, puesto que su debut acabaría llegando en 1968 con el Faema.

Para ver ganar de nuevo al Peugeot en París hubo que esperar a las dos victorias de Bernard Thévenet en 1975 y 1977, que no sólo devolvieron al equipo a lo más alto del palmarés, sino que propiciaron que la marca del león disparara sus ventas de bicicletas, hasta rozar el medio millón de unidades.

El equipo Peugeot siguió ganando etapas y clasificaciones secundarias en el Tour de Francia con corredores como el australiano Phil Anderson o el escocés Robert Millar, hasta que en 1989 la histórica firma decidió retirar su patrocinio y el peso de la estructura recayó en Z, la marca de ropa infantil con la que había empezado a colaborar en 1987 para formar el recordado Z-Peugeot.

Saint Raphäel – BIC

Jacques Anquetil y Felice Gimondi
El BIC tuvo ciclistas míticos en sus filas, como el pentacampeón del Tour Jacques Anquetil (Imagen: Creative Commons).

El Saint Raphaël fue el primer equipo ciclista francés en recibir el patrocinio de una empresa no relacionada con el mundo del deporte, en su caso una marca de aperitivos. Inició su andadura en 1954, con Raphael Géminiani en sus filas en calidad de corredor y y de copatrocinador, a través de su propia marca de bicicletas. El apellido Géminiani fue el primero de los varios que tuvo la estructura, antes de que Bic, la famosa marca de productos desechables, asumiera la esponsorización hasta 1974.

En sus 20 años de trayectoria, el equipo francés se erigió en uno de los referentes indiscutibles del Tour de Francia: cosechó cinco triunfos en la clasificación general, tres con su gran estandarte, Jacques Anquetil, y otros dos con Lucien Aimar y Luis Ocaña. En sus filas corrieron otras figuras de la época, como el británico Tom Simpson, el alemán Rudi Altig, el francés Jean Stablinski, el neerlandés Jean Janssen, el español Julio Jiménez, o el portugués Joaquim Agostinho.

Ese elenco de gran nivel le dio hasta 35 victorias de etapa en el Tour de Francia -12 con la firma de Anquetil-, y cuatro triunfos en la general por equipos, además de victorias como la de Julio Jiménez en la clasificación de la Montaña (1966), o la de Rudi Altig en la Regularidad (1962).

Su mejor año en el Tour de Francia llegó en 1973, cuando Luis Ocaña logró una arrolladora victoria en la general y el equipo se impuso en ocho etapas, seis de ellas con la firma del campeón español, y dos con las de José Catieu y Joaquim Agostinho.

Mercier

Podio Tour 1951
Raymond Poulidor (izquierda), fue una de las grandes figuras del equipo Mercier.

La marca de bicicletas francesa Cycles Mercier patrocinó a partir de 1935 a uno de los equipos con más leyenda del Tour de Francia, y el más longevo tras el Peugeot, con una trayectoria que llegó hasta 1984 bajo distintas denominaciones. Mercier fue el equipo donde empezó a correr Cyrille Guimard, el legendario director de Hinault y Fignon en el Renault, y también el de figuras como Roger Lapébie, Antonin Magne, Louison Bobet, Raymond Poulidor o Joop Zoetemelk.

Estos cinco ciclistas sumaron un total de 25 podios y siete victorias absolutas en París, aunque buena parte de esa cosecha no sea propiedad exclusiva de la escuadra francesa: Magne, que luego dirigiría al equipo durante 17 años, cosechó sus éxitos en el Tour con la selección francesa, al no poder correr con el Mercier, y el mismo caso se dio con Roger Lapèbie en 1937 y con los tres triunfos de Bobet en los años cincuenta.

Con Joop Zoetemelk ocurrió algo aún más curioso: el neerlandés subió cuatro veces al podio de París con el maillot de Mercier, pero cuando ganó el Tour de Francia en 1980 lo hizo con el equipo TI-Raleight, en el paréntesis de dos años en el que corrió para los británicos. Después, en 1982, Zoetemelk volvió al Mercier y fue otra vez segundo en el Tour.

Estos casos, unidos a los ocho podios exentos de victorias absolutas de Raymond Poulidor, explican por qué en el palmarés de la escuadra francesa no figura ninguna victoria individual en el Tour, aunque sí pueda presumir de cinco victorias en la clasificación por equipos por tiempos, y tres más en la de puntos.

La fusión con el equipo español del Fagor en 1970 convirtió a Mercier en segundo patrocinador de la estructura, abriendo más tarde la esponsorización a marcas como Hutchinson, Gan, Miko y Coop. Esta última asumió la plantilla de ciclistas en 1984, cuando Mercier cerró su ciclo de casi medio siglo como patrocinador.

Molteni

Eddy Merckx
El belga Eddy Merckx fue la gran estrella del equipo Molteni.

El Molteni no sólo fue el equipo con el que Eddy Merckx ganó tres de sus cinco Tours de Francia, en 1971, 1972 y 1974, además de tres Giros de Italia y una Vuelta a España, sino que fue la escuadra ciclista más potente de su tiempo, con 663 victorias entre 1958 y 1976.

Creado por Pietro y Renato Molteni para promocionar la marca italiana de salami que llevaba el apellido familiar, el equipo se inició en la senda de las grandes victorias en el Giro de Italia, gracias a las figuras de Guido de Rosso y Gianni Motta. Este último estrenó el palmarés en el Tour de Francia con una tercera posición en 1965, a la que siguió su triunfo en la Corsa Rosa de 1966. Motta llegó a aportar un total de 48 victorias, la mejor marca individual en los primeros años del Molteni.

Un año antes, en 1965, el equipo había incorporado al alemán Rudi Altig, una de las estrellas del momento en el ciclismo en pista, que luego se proclamaría campeón del mundo en ruta. Sin embargo, el gran impulso llegó cuando el Molteni incorporó a Eddy Merckx en 1971, procedente del Faemino – Faema, con el que ya había ganado dos veces el Tour.

La llegada de El Caníbal propició el fichaje de otros corredores belgas que ya habían sido sus gregarios, como Julien Stevens o Herman Van Springel, un trasvase que también incluyó en un primer momento al prestigioso director deportivo, Guillaume Driessenss, con quien Merckx había triunfado en el Faema.

El Molteni llegó a ganar 37 etapas del Tour de Francia en ocho participaciones, comprendidas entre 1965 y 1975. Un total de 20 llevaron la firma de Eddy Merckx, ocho de ellas logradas en su arrolladora victoria absoluta de 1974. Los triunfos del belga, sumados a la calidad general del equipo, convirtieron en icónico el maillot naranja -o rosa- con banda azul del Molteni, aún hoy una pieza para los coleccionistas de ropa deportiva vintage.

KAS

Kas Cycling Team
Los integrantes del KAS-Kaskol, durante el Tour de Francia de 1964 (Dutch National Archives, Creative Commons).

El equipo vasco del Kas fue uno de los más potentes del pelotón internacional en los años sesenta y setenta desde su nacimiento en Vitoria en 1958 hasta el final de su gloriosa primera etapa en 1979. La famosa marca de refrescos volvió a relanzarlo en 1985, obteniendo un importante número de victorias con el irlandés Sean Kelly, además de dos etapas en el Tour de Francia con el portugués Acácio da Silva, pero sin alcanzar el esplendor de la primera época.

El Kas llegó a tener en sus filas a Bahamontes, Julio Jiménez y José Manuel Fuente El Tarangu, tres de los mejores de los escaladores de la historia del ciclismo. Bahamontes estaba en el equipo cuando ganó el Tour de Francia en 1959, pero el mítico maillot amarillo del Kas no pudo lucir en aquella victoria porque el toledano corrió con la selección española.

Quienes sí pudieron exhibirlo en el Tour fueron Julio Jiménez y Fuente: el abulense ganó seis etapas en las ediciones de 1964 y 1965, además de la clasificación de la Montaña; y el asturiano subió al podio de París como tercer clasificado en 1973, después de haber sumado dos triunfos parciales en 1971.

Más allá de estos tres grandes escaladores, el Kas reunió en sus filas a los mejores españoles del momento, además de expandir su estructura con corredores de otras nacionalidades, sobre todo franceses. Miguel Mari Lasa, Vicente López Carril, Paco Galdós, José Antonio González Linares, José Pérez Francés, Patxi Gabica, Txomin Perurena o José Pesarrodona fueron algunos de los ciclistas capaces de mantener el gran nivel de victorias que exhibió el Kas en las tres grandes vueltas, con el apoyo de corredores como el belga Claude Criquelion, el neerlandés Lucien Van Impe, o el portugués Joaquim Agostinho.

Los números de la escuadra alavesa fueron espectaculares en la Vuelta a España: seis triunfos en la General, con José Manuel Fuente (2), Patxi Gabica, José Presarrodona, Eric Caritoux y Sean Kelly; y un total de 66 triunfos de etapa.
Esas estadísticas bajaron en el Tour de Francia, al participar en menos ediciones (17 por 25), pero aún así el Kas redondeó un palmarés muy importante, además de tener un gran peso en la carrera.

No llegó a ganar la General individual, pero se impuso cuatro veces en la clasificación por equipos del Tour (1965, 1966, 1974 y 1976), se adjudicó 16 etapas y logró subir al podio con Enrique Martínez Heredia como mejor joven de la edición de 1976.

Cuando desapareció en 1979, el Kas había marcado una época y pasó a ser considerado como uno de los mejores equipos de la historia del ciclismo español.

Renault

Bernard Hinault
¡Bernard Hinault ganó con el equipo Renault cuatro Tours, dos Giros y dos Vueltas a España (Dutch National Archives, Creative Commons)

La gran marca de coches francesa asomó en el ciclismo cuando adquirió la fábrica de bicicletas de Gitane en 1974, la marca que había usado Jacques Anquetil en dos de sus Tours de Francia victoriosos y que se había aliado con la firma Campagnolo para crear un equipo de competición de éxito.

Cuando Renault asumió esa estructura en 1978, en el palmarés ya figuraban 16 victorias de etapa en el Tour de Francia y el triunfo absoluto en París de Lucien Van Impe.

El equipo Renault – Gitane marcó una época de dominio durante sus ochos años de trayectoria, gracias a figuras como Bernard Hinault, Laurent Fignon y Greg LeMond, y a la sabia dirección de Cyrille Guimard, cuya figura es clave para entender la asombrosa cadena de victorias que lograron entre los años 1978 y 1985.

Bernard Hinault ganó con Renault cuatro Tours de Francia, dos Giros de Italia y dos Vueltas a España. Y Laurent Fignon sumó los Tours de 1983 y 1984 para cerrar el ciclo más brillante. Entre ambos campeones ganaron 28 de las 36 etapas del Renault en el Tour, además de liderar sus dos victorias en las clasificaciones por equipos en 1979 y 1984.

A esos triunfos se sumaron los tres maillots blancos de la clasificación de los jóvenes, ganados por Jean René Bernaudeau (1979), Laurent Fignon (1983) y Greg LeMond (1984). Aquel primer podio en París del ciclista estadounidense fue uno de los últimos logros de la marca del rombo, puesto que Renault decidió retirarse como patrocinador del equipo a finales de 1985, después de que Bernard Hinault y Greg LeMond se fueran a La Vie Claire, el millonario proyecto con el que el empresario Bernard Tapie se introdujo en el ciclismo.

Cyrille Guimard aún dio continuidad a la estructura, creando el Système-U, después el Castorama y más tarde el Cofidis, pero el mítico maillot del Renault ya no volvió a aparecer en el Tour de Francia.

La Vie Claire

1985 fue el último año del Renault, con Laurent Fignon al frente y Guimard en el coche tratando de plantar cara al equipo que marcaría el Tour de Francia en los siguientes años: La Vie Claire.

La creación de Bernard Tapie, a partir del patrocinio de una marca de comida saludable, marcó territorio desde el principio, con el millonario fichaje de Bernard Hinault y su claro objetivo de lograr la quinta victoria en París, la que no pudo lograr en su debut con el equipo en 1984, y el de Greg LeMond, que llegó en ese año de 1985 siendo ya campeón del mundo en ruta y un ganador del Tour en potencia.

El duelo entre ambas escuadras no tuvo color en aquella edición: con Fignon ausente por lesión, el mejor Renault en la general fue el francés Marc Madiot, a más de media hora del tándem Hinault – LeMond. El bretón ganó su quinto Tour y LeMond fue segundo, después de que La Vie Claire ejerciera un amplio dominio de la carrera.

El orden se invirtió al año siguiente, con la victoria del estadounidense y el último podio en una gran vuelta de Hinault, que se retiró ese año. Ambos campeones brillaron bajo la dirección del suizo Paul Köchli, un ex ciclista profesional de corta trayectoria que, sin embargo, introdujo métodos muy innovadores en la preparación y control de los deportistas, con los que se ganó el respeto hasta de Cyrille Guimard.

La Vie Claire dio paso en 1987 al Toshiba, aún con Köchli en la dirección. Pero el accidente de caza de LeMond a comienzos de año y sus secuelas posteriores lo alejaron del primer puesto del Tour. Su último podio llevó la firma del francés Jean François Bernard, que acabó tercero ese año tras Stephen Roche y Perico Delgado. De ahí a su final, en 1991, el Toshiba no se volvió a asomar a las primeras posiciones, dado que el regreso triunfal de LeMond en 1989 tuvo lugar con el maillot del AD Renting.

Movistar (Reynolds / Banesto / Caisse d’Epargne)

Alejandro Valverde
El actual equipo Movistar se fundó en 1980 con el patrocinio de Reynolds.

La estructura navarra es actualmente la decana del pelotón internacional, superando las 40 temporadas de trayectoria desde su creación en 1980 bajo la denominación de Reynolds. Desde entonces ha ganado siete veces el Tour de Francia: cinco con Miguel Induráin (1991-1995) una con Pedro Delgado (1988) y otra con Óscar Pereiro (2006).

demás es la escuadra ciclista que más veces se ha impuesto en la clasificación por equipos, con siete victorias, dos de ellas con el patrocinio de Banesto y cinco con el de Movistar, y en sus cuatro décadas en el Tour ha logrado 34 victorias de etapa.

El equipo se creó gracias al patrocinio de la empresa navarra de aluminios INASA, que ya colaboraba con el ciclismo de base de la Comunidad Foral desde 1974, con equipos de juveniles y aficionados. De ahí surgió la figura de José Miguel Echávarri, que fue el primer director deportivo del nuevo equipo profesional.

A la estructura fueron llegando corredores como Ángel Arroyo, Julián Gorospe o Pedro Delgado, capaces de llevar al Reynolds a la pelea por las grandes vueltas: Arroyo fue segundo en el Tour de Francia de 1983, en el que también empezó a destacar Delgado. El segoviano dio a la estructura su primer maillot amarillo en 1988, además de sumar dos podios más, con la segunda plaza de 1987 y la tercera de 1989.

A partir de ese último año, el banco Banesto asumió el patrocinio y el equipo entró en su época más gloriosa, con la tacada histórica de los cinco Tours de Miguel Induráin. En esos años noventa, el Banesto ganó además dos veces la clasificación por equipos y alcanzó el número 1 en el ranking de la UCI (Unión Ciclista Internacional), gracias a una importante cosecha de victorias en otras carreras, como las logradas por Induráin en el Giro de Italia. Ese éxito colectivo se repetiría hasta cuatro veces consecutivas, ya con Movistar en el patrocinio.

Tras el campeón navarro, el liderazgo quedó en manos del guipuzcoano Abraham Olano y del abulense José María El Chava Jiménez, dos ciclistas que, sin llegar a la excelencia de Induráin -Olano no pasó del cuarto puesto en el Tour-, sí marcaron con diferentes estilos el ciclismo español, con victorias parciales y absolutas en la Vuelta y, en el caso del vasco, en el Mundial en Ruta de Colombia.

La última victoria del equipo navarro en el Tour de Francia llegó en 2006, ya bajo el patrocinio del grupo bancario francés Caisse d’Epargne, y fue lograda por el gallego Óscar Pereiro, si bien hubo que esperar a la descalificación del estadounidense Floyd Landis para celebrarla. Pereiro recogió aquel maillot amarillo cuatro meses después de subir al podio de París como segundo clasificado.

Ya para entonces estaba en el equipo Alejandro Valverde, que había llegado procedente del Kelme, avalado por unos excelentes resultados en todo tipo de carreras. El campeón murciano ha sumando desde entonces hasta siete podios vistiendo el maillot del equipo en las tres grandes rondas, destacando su victoria en la Vuelta a España de 2009 y el tercer puesto en el Tour de Francia de 2015.

A esos éxitos Valverde sumó en 2018 el maillot arcoíris de campeón del mundo, el mayor triunfo internacional de un integrante del equipo en las últimas temporadas. Sin embargo, las mayores posibilidades del equipo navarro en el Tour de Francia llegaron de la mano del colombiano Nairo Quintana, con sus dos segundos puestos de 2013 y 2015, y la tercera plaza obtenida en 2016. La octava victoria en París todavía se sigue resistiendo.

Telekom / T-Mobile

Jan Ullrich
El alemán Jan Ullrich ganó el Tour de 1997 con más de 9 minutos de ventaja sobre el segundo clasificado.

El Telekom pasó a la historia del Tour de Francia por poner fin a la época de Miguel Induráin, ejerciendo un gran dominio en la carrera en sus dos años victoriosos en París, primero con el danés Bjarne Rijs en 1996, y al año siguiente con el joven alemán Jan Ullrich, que luego sumaría cuatro podios más.

El equipo nació en 1988 de la mano del ex campeón mundial en ruta, Hernnie Kuiper, que logró el patrocinio de la ciudad de Stuttgart para formar una escuadra íntegramente alemana, capitaneada en sus inicios por Udo Bölts, que luego sería un gregario fundamental en el Telekom.

La compañía de telecomunicaciones alemana inició su patrocinio en 1991 y dio el paso decisivo hacia el éxito un año después, con la contratación de Walter Godefroot, un clasicómano de gran palmarés que había saltado a la dirección en equipos como el Capri, el Lotto o el Weinmann.

Con Godefroot llegaron los mejores ciclistas de Alemania, entre ellos Erik Zabel y Jan Ullrich, además del danés Bjarne Rijs, que venía de hacer tercero en el Tour de Francia de 1995. Ya en 1996, el salto cualitativo fue espectacular: Rijs ganó el Tour de Francia y Ullrich emergió como la gran promesa del ciclismo mundial, ganando el maillot de los jóvenes y acabando segundo en la General. De paso, Erik Zabel se llevó dos etapas y el maillot verde de los Puntos, mientras el Telekom lograba la segunda posición en la clasificación por equipos, que luego conseguiría ganar en dos ocasiones.

Todas las expectativas sobre el dominio del Telekom se confirmaron en el Tour de Francia de 1997, en el que Jan Ullrich arrolló, aventajando en más de nueve minutos al segundo clasificado, el francés Richard Virenque. Por supuesto, el ciclista de Rostock volvió a enfundarse el maillot blanco de los jóvenes, además de acabar segundo en la Montaña. De haberle quitado el maillot de lunares a Virenque, el Telekom habría hecho pleno, pues Erik Zabel repitió en París con el maillot verde y el Telekom ganó la clasificación por equipos.

Ese dominio abrumador terminó por recibir un serio revés en el Tour de Francia de 1998, al que Jan Ullrich llegó como claro favorito no sólo para lograr un segundo triunfo, sino también para marcar una época. Sin embargo, el italiano Marco Pantani rompió todos los esquemas en la histórica etapa del Galibier, donde desbancó del liderato al alemán y se catapultó hacia la victoria en París. Ullrich acabó segundo y ya no volvió a ganar más el Tour, lastrado por la lesión de 1999 y por la posterior aparición de Lance Armstrong.

Más allá de la figura de Ullrich, el equipo alemán siguió mostrándose como una de las escuadras más potentes del Tour, con Zabel dominando las llegadas masivas, hasta lograr seis maillots verdes, y gracias a nuevos fichajes, como el del kazajo Aleksandr Vinokúrov, o el del alemán Andreas Klöden, que sumaron tres podios más en el Tour de Francia.

La escuadra de Walter Godefroot llegó a ganar tres veces consecutivas la clasificación por equipos, ya bajo la denominación de T-Mobile, la compañía filial de Telekom que tomó el relevo a partir de 2004. Sin embargo, la gran época del equipo empezó a venirse abajo con la salida de Walter Godefroot en 2006 y los escándalos de dopaje que afectaron a sus figuras: Ullrich, involucrado en la Operación Puerto, fue despedido en julio de 2006, y Erik Zabel y Bjarne Rijs terminaron confesando que se doparon durante el período más glorioso del equipo.

Telekom tomó cumplida nota y retiró el patrocinio en 2007, si bien se comprometió a abonar el presupuesto de la temporada 2008 a cambio de que desapareciera el nombre de la compañía. Con ese dinero -se habló entonces de 15 millones de euros-, se creó un nuevo equipo: el Team High Road.

Team Sky / Ineos

Chris Froome
El Team Sky nació a golpe de talonario con un único objetivo: que un ciclista británico ganase el Tour de Francia. De momento llevan seis: cuatro de Froome, uno de Wiggins y otro de Thomas (Depositphotos).

El Team Sky, actual Ineos, es el equipo ciclista en activo con más victorias en el Tour de Francia, igualado a siete con el Movistar, y el que más grandes vueltas acumula en la actualidad en su palmarés, después de sumar tres Giros de Italia y dos Vueltas a España.

El equipo se creó en 2010 a través de la iniciativa del exciclista británico Bruno Bazaga, con el patrocinio de British Sky Broadcasting, la cadena de televisión del magnate Rupert Murdoch. El objetivo era ganar el Tour de Francia con un corredor británico en el plazo de tres años, para lo que se habilitó un presupuesto de 30 millones de libras, dejando la dirección deportiva en manos de David Brailsford, el galés que ejercía con gran éxito la labor de seleccionador británico de ciclismo en pista.

El Sky fichó a varios de los mejores ciclistas británicos, entre ellos Bradley Wiggins y Geraint Thomas, además de corredores destacados de otros países, como el noruego Edvald Boasson-Hagen, el colombiano Rigoberto Urán, o el español Juan Antonio Flecha. El equipo fue sumando las primeras victorias hasta que en 2011 incorporó al que luego sería su gran campeón, el británico de origen keniano Christopher Froome.

Después de firmar discretas actuaciones en sus dos primeros Tours de Francia, el gran objetivo del Sky se cumplió en 2012, cuando ganó la carrera con Wiggins y colocó segundo en la general a Froome, que ya en esa edición se perfiló como un campeón potencial de la carrera. David Brailsford, que seguía siendo entonces seleccionador británico de pista, logró ese año lo que parecía imposible: transformar a un pistard como Wiggins en todo un vueltómano capaz de pasar la montaña y, de paso, dar a Gran Bretaña su primer maillot amarillo.

Desde aquella edición el Sky ejerció un amplio dominio en el Tour de Francia: Chris Froome tomó el relevo de Wiggins y ganó la carrera en 2013, escoltado por un elenco de gregarios capaces de controlar cada etapa a su antojo. Sólo la caída del joven líder en la quinta etapa del Tour de 2014 abrió un pequeño paréntesis en la cadena de victorias. Cuando Froome volvió, ganó otros tres Tours consecutivos (2015, 2016 y 2017), y la secuencia continuó con la victoria de Geraint Thomas en 2018.

Mientras tanto, David Brailsford seguía fichando a lo mejor del pelotón internacional, ya fueran los mejores gregarios o las mejores promesas. En este último apartado, el mánager incorporó en 2017 a Pavel Sivakov y a Egan Bernal, ganadores aquel año del Giro de Italia sub-23 y del Tour del Porvenir, respectivamente. El colombiano no tardó en explotar en la escuadra británica y ganó el Tour de Francia de 2019 con sólo 22 años.

Brailsford logró con la joven estrella colombiana dar continuidad a los éxitos del Sky, dando de paso el relevo a la vieja guardia que representaba Chris Froome. La grave caída del tetracampeón del Tour en el Dauphiné precipitó su salida del equipo en 2020, abriendo una nueva etapa deportiva.

Los cambios también se reflejaron en la llegada de un nuevo patrocinador: la petroquímica británica Ineos, propiedad del hombre que ostenta la mayor fortuna del Reino Unido, Jim Ratcliffe. La nueva marca tomó el nombre del equipo en 2020 a cambio de mantener el mayor presupuesto del ciclismo mundial. A su llegada, se habló de que se rozarían los 50 millones de euros por temporada. Más que suficientes para seguir con la supremacía mundial en el ciclismo.

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Escrito por
Jaime Fresno
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