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Girmay: el ciclismo africano que llama a la puerta

Girmay: el ciclismo africano que llama a la puerta

2022 ya forma parte de la historia del ciclismo. El 27 de marzo, el eritreo Biniam Girmay (Intermarché-Wanty) se convirtió en el primer africano de raza negra en ganar una clásica ciclista: la prestigiosa Gante-Wevelgem. Este hito no solo marcó un antes y un después en el ciclismo de competición, sino que también inspiró a nuevas generaciones de ciclistas, tanto en pruebas de bicicletas de carretera como en desafíos de bicicletas de montaña.

El talento de Girmay ya había dado señales en 2021, cuando se colgó una medalla de plata en el Mundial sub 23 de Lovaina. Su éxito desató la pasión entre los seguidores del ciclismo, y muchos eritreos residentes en Europa viajaron hasta Bélgica para celebrar su hazaña. Sin embargo, pocos imaginaban que en poco tiempo alcanzaría la gloria en una de las clásicas más exigentes del calendario internacional.

Su victoria no pasó desapercibida en Eritrea, donde el ciclismo es un deporte con gran arraigo. En su regreso, fue recibido con un desfile por las calles de Asmara, la capital, en una celebración histórica. Su gesta ha motivado a muchos jóvenes ciclistas que sueñan con brillar en el pelotón internacional, ya sea compitiendo en las grandes vueltas con bicicletas de carretera o explorando los terrenos más exigentes con bicicletas de montaña.


En este vídeo casero puedes hacerte una idea del revuelo que se armó en las calles de Asmara con motivo del regreso del equipo nacional. 


No era la primera vez que Eritrea vivía momentos ciclistas épicos. En 2015, Daniel Teklehaimanot y Merhawi Kudus se convertían en los primeros ciclistas del África Negra en participar en el Tour de Francia. El primero de ellos, incluso, vistió el maillot de líder de la Montaña durante varias jornadas. Los eritreos se frotaban los ojos. De vuelta a casa, fueron también recibidos como héroes nacionales. Con la victoria de Girmay en Flandes, Eritrea da un paso más en su crecimiento como potencia ciclista en el Cuerno de África. La bici forma parte de su identidad. Su autoritario régimen lo sabe y lo emplea como propaganda; una forma de presentarse al mundo de una forma amable y dinámica. Biniam Girmay en Paris Niza
Girmay, maillot blanco tras una etapa de la París-Niza 2022. Imagen: ASO / Alex Broadway

 El ciclismo es el deporte rey en Eritrea. Sólo el fútbol es capaz de atraer tanta pasión, pero la afición se vino abajo cuando la selección nacional desertó al completo aprovechando un viaje a Uganda. Es raro el fin de semana que las calles de Asmara, la capital, no se cierran al tráfico por la celebración de alguna carrera ciclista. Esta pasión de los eritreos por el ciclismo proviene de la intensa influencia italiana. Desde 1890, y hasta la Segunda Guerra Mundial, Eritrea fue colonia italiana. En los años 30, los grandes de la época ya viajaban a este país. Eran los tiempos de los Binda, Bartali y compañía. De hecho, en la lengua local (tigrinya) “bicicletta” es un término de uso cotidiano. En los años 60, los eritreos eran los únicos ciclistas del África Negra con presencia en los Juegos Olímpicos, si bien competían bajo bandera etíope, que en aquella época controlaba el país. Girmay en el Tour de la Provenza 2021
Girmay, en el Tour de la Provenza (2021) - Imagen: Marianne Casamance.[/caption] En sus entrevistas, Biniam Girmay admite que sueña con una victoria en una Milan-San Remo. De momento, ya ha puesto una pica en Flandes. También le gustaría parecerse a Peter Sagan. Quién sabe si no será el eslovaco quien mire con envidia el palmarés de este ciclista, con toda una carrera por delante.


¿Quieres revivir la gesta lograda por Biniam Girmay y la enorme celebración de todo su equipo en Bélgica? 


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