Entrenamiento por vatios: la clave para mejorar en bicicletas de montaña y bicicletas de carretera
El entrenamiento por vatios, o por potencia, se ha convertido en una herramienta fundamental en el ciclismo, tanto en bicicletas de montaña como en bicicletas de carretera. Ya no es solo una estrategia reservada para ciclistas profesionales, sino que cada vez más aficionados lo utilizan para mejorar su rendimiento de manera precisa y efectiva.
Más allá de ser una tendencia, entrenar con potenciómetro es el método más fiable para planificar sesiones de entrenamiento y evaluar la evolución física del ciclista. Ya sea en rutas exigentes de bicicletas de montaña con grandes desniveles o en pruebas de resistencia sobre bicicletas de carretera, el uso de la potencia permite obtener datos objetivos para maximizar el rendimiento.
Para entender mejor su impacto, hablamos con Laura Garrido, entrenadora especializada en ciclismo y fundadora de Laucycle. Desde su plataforma, ayuda a ciclistas de todos los niveles a optimizar sus entrenamientos.
¿Por qué entrenar por vatios ha ganado tanta popularidad?
“El entrenamiento basado en potencia permite medir con exactitud el esfuerzo real que hacemos sobre la bicicleta. Mientras que la frecuencia cardíaca o la percepción del esfuerzo pueden verse afectadas por factores externos como la temperatura o la fatiga acumulada, los vatios reflejan de manera directa la cantidad de fuerza que aplicamos al pedal”, explica Laura.
Este tipo de entrenamiento es útil tanto para ciclistas de bicicletas de montaña que buscan mejorar su rendimiento en subidas y terrenos técnicos, como para quienes practican ciclismo en carretera y necesitan mantener una cadencia eficiente en largas distancias.
Zonas de entrenamiento y FTP
Uno de los conceptos clave del entrenamiento por potencia es el FTP (Functional Threshold Power), que define el umbral de esfuerzo aeróbico de cada ciclista. Identificar este punto es crucial para entrenar de manera eficiente, ya que marca la intensidad máxima que podemos sostener sin entrar en una fatiga excesiva.
Para quienes entrenan con bicicletas de carretera, conocer su FTP ayuda a regular el esfuerzo en pruebas de fondo, evitando explosiones prematuras. En bicicletas de montaña, esta información es vital para gestionar subidas prolongadas y descensos exigentes sin sobrepasar los límites físicos.
¿Cómo realizar un test de FTP?
“El test ideal es aquel que más se asemeja a la modalidad en la que compites. Para ciclistas de carretera, lo mejor es hacerlo en un puerto con una pendiente entre el 4% y 6%. Si practicas MTB, lo recomendable es encontrar una pista o camino similar a los de tus rutas habituales”, sugiere Laura.
Aunque existen opciones para realizar el test en rodillo con plataformas virtuales como Zwift, entrenar por potencia en exteriores es fundamental para familiarizarse con las condiciones reales de la competición, como el viento, el peso del ciclista y las variaciones del terreno.
Ventajas del entrenamiento por potencia
- Precisión en la carga de entrenamiento: permite conocer con exactitud cuánto esfuerzo estás realizando en cada sesión.
- Mejor planificación: ideal para ciclistas de montaña y de carretera que buscan mejorar su resistencia y potencia en diferentes terrenos.
- Regulación de esfuerzo en competición: ayuda a evitar picos de intensidad que pueden derivar en fatiga prematura.
- Monitorización de la fatiga: al conocer tus valores normales, puedes detectar si estás sobreentrenando o si necesitas ajustar tu carga de trabajo.
En definitiva, el entrenamiento por vatios ha cambiado la forma en que ciclistas de todas las disciplinas mejoran su rendimiento. Ya sea que practiques ciclismo de carretera o mountain bike, contar con un potenciómetro puede marcar la diferencia en tu evolución deportiva.