Tipos de ejes, bujes y cierres para ruedas de bicicleta

Tipos de ejes, bujes y cierres para ruedas de bicicleta

Bujes rojos

Los ejes, bujes y cierres de las ruedas son componentes de la bicicleta a los que no se les presta tanta atención como a otros. Pero cobran mucha importancia en términos de comportamiento y sensaciones de la bicicleta. Y también de su mantenimiento.

Las tres piezas juntas se encargan de garantizar la fijación e integración de la rueda con el cuadro de la bici, así como de la estabilidad y rigidez de la rueda en movimiento. En esta guía general te damos a conocer sus características, medidas y estándares más utilizados en el mercado en función de la modalidad o uso preferente del modelo en el que van montados.

Asimismo, también te damos algunos consejos de mantenimiento para evitar holguras y averías.

Ejes de las ruedas: función, tipos y mantenimiento

El eje de la rueda de tu bicicleta es la pieza fundamental de unión entre la primera y la segunda y soporta gran parte de la fuerza y cargas que se ejercen sobre la rueda. Por eso debe ser rígido y resistente.

El eje es un componente que ha evolucionado poco en décadas pasadas pero que en los últimos diez años ha visto aparecer multitud de medidas y tamaños que hace imposible hablar hoy de un estándar único. No obstante, se pueden diferenciar tres tipos principales de eje de rueda de bicicleta, que se pueden encontrar en todas las modalidades (ciclismo de montaña, ciclismo de carretera  y ciclismo de gravel).

Eje tradicional QR

Eje tipo QR

Fue el tipo de eje más usado antes de la llegada de los pasantes y Boost. Tanto la horquilla como las punteras traseras del cuadro tienen unas ranuras abiertas por debajo donde alojar este eje de 9 mm de diámetro, con muelles y tapones de cierre en sus extremos, para garantizar una correcta fijación, cierre y extracción fácil.

El eje delantero es de 100 mm de ancho y el trasero de 135 mm. Ambos tienen una palanca de abertura rápida QR que permitía extraer o instalar de nuevo la rueda en la bici con cierta rapidez. En los últimos años ha perdido presencia en los montajes de ruedas y bicicletas, viéndose sólo en gamas bajas y en bicicletas de paseo o  híbridas.

Eje pasante de 15 y 12 mm

Eje pasante

Son los primeros ejes pasantes que aparecieron a comienzos de la década pasada, coincidiendo con la popularización de los frenos de disco. Aumentan el diámetro a 15 mm y 12 mm para la rueda delantera y trasera, respectivamente, y mantienen el mismo ancho de 100 mm y 135 mm en sus primeras generaciones, para posteriormente aumentar a 142 mm en el trasero.

Por otro lado cambian su forma y modo de extracción. En lugar de estar roscados a ambos lados y venir con muelles, es un tornillo macizo que se pasa por un lado, atraviesa el buje y se rosca al otro lado. Esto facilita la extracción de la rueda y aporta más rigidez y estabilidad al conjunto de la rueda y, por consiguiente, a toda la bicicleta.

Ejes Boost

Eje Boost

Se popularizaron en las bicicletas de montaña hace pocos años como una forma de dar un punto más de rigidez a ambos ejes y modificar la línea de cadena para diseñar pasos de rueda más grandes para alojar cubiertas más anchas sin sacrificar el peso.

Así, el eje delantero adotó el estándar de 15×110 mm y el trasero de 12×148 mm. Es el tipo de eje que se ha impuesto en la mayor parte de las bicicletas de montaña en la actualidad y de bastantes bicicletas de carretera y gravel.

Además de estos tres tipos de eje de referencia, en modalidades radicales del ciclismo de montaña como el enduro o el descenso se suelen montar ejes de mayor anchura para dar mayor estabilidad y aplomo a la bicicleta a a la hora de afrontar bajadas técnicas. Son pasantes y con anchos de 120 mm delante y 150 mm ó 157 mm detrás.

Mantenimento de los ejes

Una vez al mes como mínimo conviene desmontar el eje y la rueda y limpiar bien tanto las ranuras o roscas de la horquilla (dependiendo si se usa eje tradicional o pasante) como todas las partes del eje y aplicar un poco de grasa de montaje en sus extremos, o por toda la superficie si son pasantes. Esto facilitará una rápida extracción o montaje de la rueda en la bici y evitará la aparición de chirridos u holguras.

El buje: materiales, tipos y mantenimiento

El buje es una pieza fundamental de la rueda. Envuelve al eje, se una a las terminaciones de los radios, aloja el disco de freno y sirve de soporte para el cassette en el caso del trasero, encargándose de transmitir el movimiento de la transmisión a la rueda para que gire. Además, otorga rigidez y estabilidad a ambas ruedas y es determinante para el control de la bicicleta al subir, bajar o girar.

El material estrella de los bujes de las bicicletas es el aluminio. Aunque sus partes internas, tuercas, trinquetes, etc. suelen ser de acero, así como los rodamientos que incluye en su interior. También los hay de fibra de carbono o titanio, aunque son mucho más exclusivos y reservados para ruedas o montajes de bicicleta de alta gama.

Conviene hacer una limpieza y engrasado interior de los bujes al menos una vez al año

En cuanto a medidas, poseen los mismos anchos de eje comentados anteriormente. En el caso del buje trasero, alojan una prolongación para instalar en él el cassette, el llamado núcleo de cassette. Los bujes Boost acabarán siendo más anchos y gruesos que los de eje pasante estándar o QR de 9 mm, aportando así más rigidez y aplomo a la rueda pero también más peso.

En lo que respecta al mantenimiento, conviene desmontar cada uno de ellos, tanto delantero como trasero, y realizarles una limpieza a fondo (incluidos los rodamientos) al menos una vez al año. En el siguiente vídeo de Globeros BTT te explican, paso a paso, como hacer el mantenimiento correctamente. Una operación preventiva que evitará holguras y evitará averías más costosas.

Cierres de rueda: ¿cuál me conviene para mi bicicleta?

Por último, hay que que hablar de los diferentes tipos de cierres de rueda, que sirven para montar y desmontar la rueda y garantizar una fijación correcta de ésta al cuadro u horquilla de la bicicleta.

El tipo de cierre más utilizado desde hace décadas es el Quick Release o cierre rápido y es el más recomendable si haces mountain bike de forma esporádica y no eres muy hábil montando y desmontando ruedas. Una pequeña palanca que sirve para apretar o desapretar el tornillo de fijación del eje a la bici, en función de si queremos o no desmontar la rueda.

Pero en los últimos años, y con el objetivo de evitar que la palanca se rompa debido a ejercer una fuerza excesiva de apriete, o a caídas o impactos de objetos, se han popularizado los cierres de tuerca que se abren mediante una llave Allen determinada, como los SRAM Maxle Stealth. También es el sistema que se usa en las nuevas Cannondale con horquilla Lefty o monobrazo.

De esta forma, evitarás que la palanca de cierre rápido se dañe o rompa bloqueando la extracción de la rueda, con el beneficio extra de reducir algunos gramos (30 por cada eje) de tu bicicleta. Por contra deberás llevar contigo en todo momento una llave de tipo Allen adecuada al tamaño de la tuerca. Es un tipo de eje más específico y acotado a bicicletas de media y alta gama.

Compártelo
Deja un comentario

El blog de Tuvalum